Carolina Pessotti

Tu próximo Negocio está aquí.

Tijerita’s Kid

El mismo día que cobró su retiro voluntario de una multinacional, se instauró el corralito. La mendocina Carolina Pessotti, entonces con 27 años y un recién nacido, decidió que había que aprovechar ese quiebre de su estabilidad laboral para crear un negocio. Pensó en su propia necesidad: tenía que cortarle el pelo a su bebé pero no sabía a dónde llevarlo. Cuatro meses después, en abril de 2002, abrió la peluquería para chicos Tijerita´s Kid. La inversión inicial fue toda su indemnización: 40 mil dólares, que pudo retirar en cuentagotas. Conseguir local fue lo más fácil: se instaló en un centro comercial de Godoy Cruz donde sólo estaban alquilados tres locales de los 40 disponibles. Arrancó con dos empleados y un nuevo concepto de peluquería. Los locales no tienen puerta para que los chicos entren solos, está decorado como si fuera un salón de juegos infantiles y los peluqueros visten y atienden como maestros jardineros. Los chicos juegan en los locales. El rincón de las princesas con maquillaje incluido, para ellas, y la Playstation para ellos. La empresa familiar desarrolló el sistema de franquicia,y así creció hasta los 12 locales; 3 son propios. Tijerita’s Kid está en 9 provincias; el local de Buenos Aires, se está en el centro de San Isidro. “El niño es un superconsumidor. Decide por su compra y la de sus padres”, dice Pessotti, que es licenciada en Administración de Empresas y ha logrado delegar todo el gerenciamiento. La propietaria de esta pyme familiar cuenta que les costó ver que había que apostar al volumen para crecer. Incorporaron más peluqueros y lanzaron campañas de promoción. El primer sábado que abrieron al público, hicieron 12 cortes; un año después, alcanzaron los 100 cortes diarios.